domingo, 29 de marzo de 2020

2ª semana de confinamiento

Otra semana más. Otros siete días en los que el coronavirus ha seguido afectando a multitud de personas y en los que no hemos podido continuar con nuestra vida normal. 

Ha pasado la segunda semana de confinamiento oficial y para mí ha transcurrido de forma  muy similar a la anterior.
La he afrontado con algo más de energía y poco a poco me voy acostumbrando a la situación. De nuevo he pasado la mayoría del tiempo realizando las tareas y trabajos que los profesores nos mandan diariamente y que me  ocupan la mayor parte del día, aunque me he organizado mucho mejor y he podido estar algo más relajada. He empleado mis preciados momentos de descanso en organizar mi habitación, ver series y leer algunos libros que tenía pendientes. No he parado de hacer cosas y eso ha hecho que los días se me pasen bastante rápido.
 Sin embargo, sigue siendo muy difícil estar aislados de los demás. Cada vez es más duro felicitar a las personas por sus cumpleaños sin poder darles un abrazo. No hay videollamadas ni internet  que sustituyan una tarde con mis amigos o un paseo al aire libre.
 Hace un mes si pensaba en este día me lo imaginaba lleno de ilusión, cargando con mi mochila para realizar el Camino de Santiago. Por desgracia,la situación es muy diferente y al igual que ese,se han cancelado muchos planes que tenía para este año.

Todo esto es bastante duro y me está llevando a reflexionar  sobre todas las cosas de la vida que tenemos a nuestro alcance y no sabemos apreciar. Me está ayudando a disfrutar del tiempo en familia y hacer cosas que con la intensa rutina diaria es imposible. Pero sobre todo me está enseñando que muchas veces suceden cosas imprevisibles, situaciones que nunca había visualizado y por ello hay que aprovechar el momento.

domingo, 22 de marzo de 2020

1ª semana de confinamiento

Hola!! Hace mucho tiempo que no comparto nada en mi blog, pero en la situación en la que nos encontramos me ha parecido interesante volver para expresar y dejar constancia de estos días tan extraños.
Para ello he escrito una especie de ``diario´´ en los que se resumen estos últimos días:

Hace ya más de una semana que empezó el confinamiento. El coronavirus llevaba varios meses en primera línea de las noticias y tras afectar a países vecinos como Italia, cada vez estaba más cerca. Sin embargo, la situación todavía se veía muy lejana aunque ya había muchos casos en nuestro propio país.  Es cierto que yo ya estaba  alarmada, pero para mí todavía era impensable dejar de hacer  mi vida normal. Todo ello cambió el jueves día 12 de marzo, cuando el presidente de la Junta de Andalucía decretó la suspensión de las clases por dos semanas. En ese momento, empecé a ser más consciente de la situación y de lo que todo ello conllevaba.

Tras este anuncio, el viernes fue el último día que fuimos a clase. Pasamos el día desarrollando las posibles soluciones para no perder el ritmo de clase, cogiendo todos los libros y haciendo un examen de inglés entre todo ello. Al finalizar las clases, me despedí de mis compañeros y salí del instituto con una  sensación de incertidumbre, porque realmente no sabía cuando íbamos a volver a vernos de nuevo.
 En el trayecto  del instituto a mi casa fue la última vez que salí a la calle. Ese día por la tarde me encontraba bastante bloqueada porque todavía me costaba asimilar la nueva situación que íbamos a vivir las próximas semanas.
Poco a poco empecé a ser más consciente y durante el fin de semana organicé y adelanté algunas de las tareas del fin de semana.

Llegó el lunes. Era el primer día lectivo que no asistíamos a clase por la crisis del coronavirus. Y también era mi cumpleaños. Nunca me había imaginado vivir ese día en cuarentena, pero así fue. El día de mi cumpleaños siempre me parece especial y el de este año fue muy diferente. Al final estuvo bien, pero es innegable que me hubiera gustado que hubiese sido de otra forma. Principalmente por no poder abrazar a mis seres queridos o compartir el día con mis amigos.

Cada vez estaba comenzando a adaptarme a las circunstancias y el resto de semana transcurrió de la misma forma: haciendo tareas. Uno de los pensamientos que vinieron a mi cabeza cuando suspendieron las clases fue el de tener más tiempo libre y lo único que me hacía algo más de ilusión dentro de las condiciones en las que estábamos era poder dedicarle tiempo a cosas que durante las clases no podía hacer, como ver series, leer, etc. Y es por ello que para mí ha sido  muy decepcionante observar la cantidad de tareas que los profesores nos han  asignado  para realizar esta semana.Yo era consciente y aceptaba que nos iban a mandar tareas pero hacer todas las que nos han mandado e intentar entregarlas en los plazos previstos ha sido muy agobiante.

Ha sido una semana de trabajo intenso y en algunos momentos me he llegado a encontrar más cansada y saturada que en el día a día en el instituto. Estar tanto tiempo encerrada en casa cada vez se me va haciendo más duro pero es más llevadero si pienso que con ello podemos combatir el virus cuanto antes y que todo vuelva a la normalidad. También cuesta mucho no poder ver a los amigos o a los familiares aunque gracias a internet podemos mantener el contacto.
Hoy mismo han anunciado que el confinamiento se ampliará dos semanas más aparte de las previstas por lo que esta situación se prolongará. Es un periodo de inquietud que, repito, nunca me había imaginado que podríamos vivir, pero iré acostumbrándome e intentaré llevar las semanas de la mejor forma posible para así colaborar a que todo mejore y que dentro de poco todo esto quede en un recuerdo.